El salón de actos del edificio Nexus acogió la proyección del mediometraje documental El tragaluz cuántico, una cita que reunió a un numeroso público y que evidenció el creciente interés por la divulgación científica desde formatos audiovisuales innovadores.
El documental, producido en 4K, se centra en las investigaciones en torno al tubo fotomultiplicador, un dispositivo clave en el estudio de la luz y los fotones. A través de una cuidada narrativa visual, El tragaluz cuántico presenta este instrumento como una suerte de “ventana” que permite observar, según el enfoque, tanto el macrocosmos como el mundo microscópico. Ese carácter casi “mágico” del dispositivo sirve como hilo conductor para acercar conceptos científicos complejos a un público general, incluso a personas sin una motivación previa por la ciencia.
La producción ha sido realizada por el IMM-UPV en coordinación con el IFIC (CSIC-UV), y cuenta con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) – Ministerio de Ciencia e Innovación, reforzando así el compromiso institucional con la divulgación del conocimiento científico.
El acto fue introducido por María José Martínez, directora del Área de Acción Cultural del Vicerrectorado de Arte, Ciencia, Tecnología y Sociedad de la Universitat Politècnica de València, quien destacó la importancia de tender puentes entre la ciencia y la sociedad a través de iniciativas culturales accesibles y atractivas.
Tras la proyección, los asistentes participaron en un cuestionario de valoración y, a continuación, se abrió un turno de preguntas y coloquio con los miembros del equipo que ha participado en la creación del documental. Este espacio de diálogo se caracterizó por una participación alta e intensa, con intervenciones que generaron un intercambio dinámico de ideas y reflexiones en torno a la luz, la tecnología y el papel de la ciencia en la comprensión del mundo.
La notable asistencia y el entusiasmo del público consolidan El tragaluz cuántico como una propuesta eficaz para acercar la investigación científica a la ciudadanía, demostrando que la ciencia, cuando se cuenta bien, también puede ser una experiencia cultural cautivadora.







